Un gran día en nuestra vida
Tal y como lo he expresado en otras ocasiones, considero que el matrimonio es un gran acontecimiento en la vida de una persona. El querer unirse en matrimonio con el ser que se ama implica afrontar muchas responsabilidades y el deseo de compartir los buenos y malos momentos que nos toque vivir; pero verdaderamente no hay felicidad que se equipare a la que nos proporciona el amor.
La boda, no banalmente, se considera como el momento en que esas dos personas desean legal y socialmente, dar a conocer su amor. Es por ello que todos se empeñan en tener una boda maravillosa, única e inolvidable. Para el logro de ese objetivo, los novios se ocupan al detalle, de cada cosa, dígase la lista de invitados, la tarta, las flores, los adornos, y cosas más personales como el vestido de novia, el traje del novio y los anillos de compromiso.
Sin dudas, los novios y sus familiares, no escatiman, ni ponen peros, hacen cuanto crean necesario y siguen las indicaciones de expertos, todo con el fin de tener una fiesta de boda especial. La novia, particularmente, presta mucha atención a su aspecto ese día, por eso lleva joyas muy elegantes y exclusivas.
Las joyas de novias
Sobre las bodas hay infinidades de mitos y tradiciones que provienen de las más variadas culturas. Una de las más conocidas es acerca de lo que deben usar las novias ese día, teniendo cada objeto un significado distinto:
- Algo viejo: que simbolizara el pasado de la novia, era muy común el uso de una joya familiar.
- Algo prestado: representaba la amistad y la capacidad de atraer la felicidad usando algo prestado de una amiga feliz. Podía ser un pasador o cualquier otra joya, o algo más sencillo como un pañuelo o un brasier.
- Algo nuevo: asociado con el futuro brillante que comenzará desde entonces, una diadema o los zapatos eran los ideales y por tanto, los más usados.
- Algo azul: símbolo de la fidelidad de la pareja, es por ello que se usaba una liga azul de blonda en la pierna.
Es muy importante que las novias elijan bien qué joyas desean usar el día del matrimonio, ya que estas contribuyen a que luzcan divinas, como réplicas perfectas de una Venus. De igual manera si queremos obsequiar joyas como regalo de bodas, sería una idea muy original el personalizar con un símbolo distintivo o representativo para los novios, por ejemplo, unos pendientes o una alianza y para el novio un pisacorbatas o los siempre gustados gemelos de camisas. Ten en cuenta cuál es el estilo del vestuario que usarán en la fiesta, para que puedan llevarlas ese mismo día.
Las joyas con perlas siempre están de moda. Es mucha la buena presencia que estas incorporan al look de una dama, y además son fáciles de combinar porque generalmente son blancas, aunque también las podemos encontrar en tonalidades verdosas, anaranjadas y rosadas. Sin duda, son una elección muy acertada para llevar el día en que contraen nupcias.








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